lunes, 21 de septiembre de 2015

El misterio de la guía de ferrocarriles

Volvemos a la carga con otro libro de Poirot, esta vez acompañado de Hastings y trotando por el país de un lado a otro a la caza de un asesino que, por una vez, le tiene un poco desconcertado. Aunque sólo un poco, claro, que para es Poirot.

Empezamos con lo que nos cuenta Pau

Sé que no es la primera vez que hablo de la pésima traducción del título (por favor, que nadie me explique por qué se llama como se llama en castellano, que ese no es el problema), pero es que en este caso es especialmente sangrante ¿o alguien me va a negar que es mucho mejor este título que Los crímenes del abecedario que es como lo conocía yo de toda la vida? (que si buscan en google, encontrarán que, aprovechando la trastada del traduttore traditore, hay una novela policiaca homónima)

Nos volvemos a encontrar con Poirot -y ya van unas cuantas seguidas, se nota el éxito de la fórmula- y ¡por fin! vuelve Hastings, que ya estaba yo echándole de menos; cierto es que en todas las novelas hasta la fecha ha puesto un sustituto pero qué quieren que les diga, no hay color, teniendo al original ¿quién querría una vulgar falsificación? La gracia, en esta ocasión, es que Poirot ha de conseguir adelantarse a los crímenes que sabe que van a producirse siguiendo un orden alfabético y, por si fuera poco, ha sido retado para ello. Así que ya saben, células grises que se ve que sólo tiene Poirot (al menos de las resuelve crímenes), y Hastings aguantando el chaparrón como puede. Muy, muy divertido.

Seguimos con Bichejo


"Esto es el trabajo de un alienista" es una de las grandes frases que podemos leer en este libro que, como de costumbre, tiene un horror de traducción, que si fuese un poco menos vaga me estaría planteando seguir leyendo en inglés.

Me ha dejado bastante igual, es todo demasiado increíble, se le va un poco de las manos lo de retorcer las cosas. Con todo, es entretenido ver a Poirot más perdido que nunca. Y no tengo mucho más que aportar al tema.

Este libro ya lo había leído antes y todo el tiempo pensaba "aquí hay trampa, aquí hay trampa" pero no me acordaba de qué trampa era.


¿Qué le ha parecido a Pi?

Un rollo patatero. De los de parece que se quien es el asesino, pero si no he acertado la verdad es que me da lo mismo. Todo el libro es tan monótono y con tan poco que descubrir que cuando Agatha empieza a sacarse ases de la manga estás tan aburrida que ya da igual.

De acuerdo con mis compañeras. La traducción es peor que mala, es una aberración. Y no sólo por el título.

Como curiosidad contaros que este verano he leído la autobiografía de Agatha. Parece ser que se arrepintió siempre de haber creado a Poirot tan mayor. No sabía que iba a tener tanto éxito y que seguiría tantos años apareciendo en los libros. 

Eso responde el misterio del porqué los libros, leídos cronológicamente, no siguen una línea del tiempo clara.

Acabamos con Anijol:

Pues ni me ha parecido un rollo ni me ha fascinado. Por supuesto era imposible que todo fuera tan fácil pero no he conseguido adivinar de por dónde andaría la cosa. Y ha conseguido mantener mi interés hasta el final.

Destila de nuevo aversión a los extranjeros.

La traducción, sin duda, espantosa. Sin embargo he de decir que busqué lo del alienista y ¡es correcto! Quiero ser bienpensada y suponer que en la época en que se tradujo esa fuera una palabra habitual para describir a un psiquiatra.

Lo que más me ha horrorizado de la traducción es dejar en pasiva cosas como éstas, que nadie en español coloquial (ni culto) diría así jamás:

"Se trata de un ejemplar nuevo, pues no ha sido abierto mucho" ¿No sería mucho más natural 'no se ha abierto mucho'?

"Los almuerzos empezaban a ser servidos" Terrible.

Volvemos en dos semanas con "Asesinato en Mesopotamia". Tengan cuidado ahí fuera.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Muerte entre las nubes

Volvemos de las vacaciones con "Muerte en las nubes".  Publicado en 1935 y el primero de Agatha en cruzar el charco. De hecho en el Reino Unido se publicó unos meses más tarde.

Otro crimen con Poirot. Además, en la línea del Orient Express, se trata de un crimen aparantemente perfecto en un espacio cerrado en el que también Poirot está presente. Y también como en el Orient Express el que no aparece es Hastings.

Lo que le pareció a Pau:

Ha sido divertido el reencuentro con Doña Agatha y su celebérrimo asesinable detective Poirot. En esta ocasión nos encontramos un asesinato en un ambiente cerrado, un avión, en una época donde ir en un avión de pasajeros es como será dentro de unas décadas ir a hacer turismo a la luna, caro, y para unos pocos ricachones.
Como nos tiene acostumbrados Poirot no da una sola pista, nada más allá de las células grises. Tenemos también dama en apuros, enamorada de uno pero que, bajo el amparo de Poirot se va situando a medida que coge protagonismo en la serie. Juego de equívocos, opiniones cuando menos curiosas sobre distintas nacionalidades, el asesino será quien menos o más lo parece... un poco más de lo mismo ¡suerte que siempre es divertido!

Veamos qué dice Bichejo:

Este es uno de los libros que ya había leído y del que, además, recordaba algunos detalles concretos, como la abeja y la cerbatana, cosas de la memoria, que recuerda lo que a ella le parece.

Porque lo que no recordaba para nada es quién era el asesino y aunque debería haberme parecido muy torticero, que lo es, la verdad es que me ha encantado el quién, el cómo y sobre todo lo retorcido y rocambolesco del por qué.

Estos misterios de "puerta cerrada" me gustan especialmente porque creo que así el autor se lo curra un poquito más.

Un par de cositas que he marcado

"Los personajes más célebres de este mundo rara vez lo parecen. ¡Si incluso a mí, moi qui vous parle, me han tomado por un peluquero!"

"- ¿Cuándo dejó de sospechar de mí? - Nunca. Usted es el asesino." La mejor revelación del culpable EVER. 

Seguimos con Pi:

Me encanta esta Agatha calificando de "zorra" a diestro y siniestro. Se va notando el paso del tiempo y lo victoriano va dejando paso a la época actual. Aviones, facsímil,...casi podría haberse ambientado en la época actúal.

Y de nuevo ha vuelto a engañarme, y esta vez lo ha hecho a posta. Porque una va aprendiendo y ya se fija en quien pasaba por allí o dijo esto o aquello. Y obviamente iba a ser X porque nadie lo había tenido en cuenta y era muy obvio. Y resulta que es es X y yo me hincho de orgullo y satisfacción , y me enfado porque estaba cantado, y al final nada es lo que parece y cierro el libro con el raro entre las piernas porque me la ha vuelto a jugar.

 Y terminamos con Annie:

Leí éste al principio del descanso para dejarme el verano libre de deberes. Y me gustó a pesar de estar un poco saturada de misterio y detectives.

De nuevo un supuesto crimen perfecto pero resoluble por las células grises del insufrible Poirot. También de nuevo la aristocracia y el lujo. Gente que viajaba en avión de París a Londres, en 1935 nada más y nada menos. Como siempre, giros y más giros y un montón trampas y sorpresas. Nada que nos sorprenda. O, bueno, un poco sí. A mí me ha entretenido.

Volvemos en dos semanas con  El misterio de la guía de ferrocarriles. Tengan cuidado ahí fuera.

lunes, 22 de junio de 2015

Tragedia en tres actos

Cerramos la primera temporada del Proyecto Agatha Christie con Tragedia en tres actos, publicada en 1935. Nos encontramos de nuevo a Poirot, sin Hastings esta vez, y con presencia protagonista sólo durante el tercer acto.

Se ha adaptado para la televisión en dos ocasiones. Una en 1986, bastante libre pues cambiaron el móvil y la localización e incluyeron a Hastings. Forma parte de esa serie de telefilmes donde Ustinov encarnaba a Poirot. La otra, en 2010, como capítulo de la serie de ITV protagonizada por David Suchet.

De nuevo nos movemos entre Londres y la campiña inglesa, entre la aristocracia y el mundo de la farándula. El vicario de un pueblo de Cornualles muere durante la fiesta que da un actor retirado instalado allí. Todo parece indicar que se trata de un accidente hasta que otro de los invitados muere en circunstancias parecidas en el transcurso de otra fiesta. ¿Cuál de los asistentes será el asesino?

Veamos qué nos ha parecido esta vez.

Empezamos con Bichejo:

Y una vez más, volvemos a los lugares comunes de Dame Agatha. Tres detectives aficionados (¿no es maravilloso un universo así?) a la caza de un asesino que, casi todo el rato, va muy por delante de ellos. Sólo cuando las células grises de nuestro amigo Poirot se ponen en marcha conseguimos saber quién es el culpable. Debo reconocer que en este caso he estado completamente despistada y que me ha pillado bastante por sorpresa.

Como en otras ocasiones, deja bastante claro que es hija de su tiempo:

"Eso es, pensó Sattherthwaite, no es extranjero, es judío."

Y en otros momentos revela verdades que para bien o para mal siguen bastante vigentes

"A las muchachas les gustan los hombres de vida turbulenta. Todas piensan lo mismo, que su amor los reformará" 

"Mamá lo habría manejado mejor que yo. Las victorianas saben los trucos (...) No se puede asustar a un mujer de la época victoriana. Dicen muy poco, pero siempre piensan lo peor."

E incluso, en un momento dado, se le va de las manos una descripción

"De joven debió de ser una belleza, pero no una belleza llamativa como la de la rosa, sino más bien la de una modesta y encantadora violeta, ocultando su dulzura con decoro." Ea.



Seguimos con Pau:

Nos encontramos con una novela de Poirot en la que Poirot apenas aparece y, aunque confieso que no me ha vuelto loca de emoción este nuevo misterio de Doña Agatha, hay tantas cosas destacables de la propia filosofía de la autora que no sé por dónde empezar así que, por qué no, empecemos con la particular filosofía de la autora sobre las mujeres:
Las mujeres no acostumbran a ser crueles con los hombres a menos que se trate de uno en particular. Sólo lo somos con otras mujeres. 
[...]en el transcurso de mi profesión he conocido cinco casos de mujeres asesinadas por sus enamoradísimos maridos, y veintidós de maridos asesinados por sus amantísimas esposas. Les femmes guardan mejor las apariencias. 
El veneno es un arma más propia de una mujer que de un hombre. (En todas las novelas de la Señora Christie, cada vez que la muerte es por veneno algún personaje lo dice, es casi un running gag) 
Y, una que me ha encantado especialmente: la autora arregla aquello que podría empezar a chirriar y que, como soy de la época que soy, en vez de "Síndrome Poirot" llamaré "Síndrome de la señora Fletcher"
[...]los acontecimientos van a las personas y no las personas a los acontecimientos. [...] Por eso, hombres como Hércules Poirot no tienen que preocuparse por buscar crímenes porque los crímenes acuden a ellos.
Oh, y no sólo eso, también me parece bastante destacable que explique por qué el carácter insufrible del adorable Poirot es tan excesivo y tan atractivo:
Yo no pretendo que mi presencia intimide a nadie. Al contrario, me gusta parecer ridículo ante todos. Además, procuro hacerme el fanfarrón para que el compatriota de ustedes piense: Un sujeto tan jactancioso no puede valer gran cosa. Este es el punto de vista inglés, pero está equivocado. Inspirando confianza en los culpables, ellos mismos se descubren. 
Está contada de una forma tan diferente a las anteriores que me da la sensación de que la autora estaba experimentando así que, aunque no haya salido del todo bien, léanla; es muy interesante por los entresijos del propio Poirot y la propia metaliteratura que encierra que por la historia, por lo que merece la pena igualmente ¡Es Agatha Christie!

Ahora Pi:

Otro prescindible para mi colección. Para colmo es un libro de Poirot pero sin Poirot. Un timo. Y de nuevo los detectives aficionados de turno, pero sin gracia ninguna. El final si es digno, que no brillante, y mejora un libro que me ha costado terminar.
Destaco los párrafos que ha reseñado Pau, donde Ágatha desnuda a Poirot.
Poirot por cierto sigue en sus trece de estar retirado como ya estaba allá por el tercer libro más o menos. Agatha no sigue un orden cronológico con el detective y me mosquea bastante.



Y terminamos con Anijol:

De nuevo un crimen aparentemente perfecto que tres amateurs se proponen desentrañar. El actor retirado, su amigo (¿a qué se dedica exactamente Satterthwaite? ese es otro misterio del que Poirot no nos ofrece la solución) y una jovencita resuelta y enamorada (cómo no) se empeñan en descubrir al asesino. Con escasa fortuna hasta que providencialmente reaparece Poirot, que había hecho mutis tras asistir como invitado a la fiesta escenario del primer crimen. Y también cómo no Poirot es capaz de encontrar al asesino haciendo uso de sus células grises.

Me ha entretenido más que el anterior pero tampoco acaba de convencerme. Creo que el poso del Orient Express permanece y que voy acusando el cansancio. Esta es la segunda vez que adivino el asesino, aunque no el motivo, ni la ejecución. Pero teniendo en cuenta lo difícil que lo pone casi siempre, algo es algo.

Iba a decir que definitivamente los Poirots sin Hastings son peores, luego he recordado de nuevo el Orient Express. Así que solo digo que pse.

Como decíamos al principio, con esta Tragedia en tres actos terminamos la primera temporada del proyecto. Nos tomamos vacaciones para desconectar del universo Agatha y dedicarnos a otras lecturas. Volveremos el 7 de septiembre con Muerte en las nubes. Mientras tanto, ya saben, tengan cuidado ahí fuera.


lunes, 8 de junio de 2015

La trayectoria del bumerán

Dos semanas después acudimos nuevamente a resolver un asesinato de la mano de Doña Agatha, La trayectoria del bumerán, publicado originalmente con el título Why didn't they ask Evans? en 1934... el cambio en su traducción es francamente incomprensible. 
Esta novela, como la gran mayoría de la señora Christie, ha sido llevada al teatro, al cine y a la televisión, así que si le interesan los misterios, no hay excusas.
La señora Christie nos lleva una vez más a la adorable campiña inglesa, ese lugar mítico donde las señoritas adineradas de noble cuna se aburren tanto que en cuanto les ponen a mano un asesinato todos sus sentidos se despiertan para resolverlo y salir así del aburrimiento. En esta ocasión el asesinato es tan misterioso que en principio ni siquiera parece más que un desafortunado accidente sufrido por un señor al que nadie conoce.

Veamos que nos dicen nuestras lectoras:

Empezamos con Bichejo: 

Hola corazones. Me he quedado prácticamente igual, no sé si por el momento vital en el que lo he leído o  porque después del Orient Exprés todo es un poco #caca.

Esta vez sí me he fijado en el clasismo de Dame Agatha "Nadie mira a un chófer con igual atención que a una persona". Fenomenal, primero los zurdos y ahora los chóferes, no respetamos nada. Y claro, ahora leo (porque esta vez soy la última que escribe) lo que dice Annie y es uno de nuestros momentos clásicos básicos de separadas al nacer.

Y poco más, me gustaría que alguien más listo me explique qué tiene que ver el bumerán.


Seguimos con Pi:

Pschhhhh. Por cierto, ¿Y ese título en español? Como si lo llama "El misterio de los callos con garbanzos"; lo mismo pega.
Mas de lo mismo, ni fu ni fa. Chica aburrida metida a detective que resuelve caso así como con potra.

Continuamos con Anijol:

Pues esta es otra de las que ni fu ni fa. Puede que se deba a que después del Orient Exprés cualquier cosa me iba a parecer poco. Sea por lo que sea se me ha hecho larga y he llegado a la aventura final con el único interés de que se acabara por fin. Por otro lado el papel de la heredera pizpireta en busca de emociones fuertes empieza a resultar repetitivo. En este caso la novedad es que que confraterniza con los 'sirvientes'. Bien es verdad que el hijo del vicario no es un sirviente estrictamente pero si pensamos que elegir al vicario era una de las prerrogativas del 'Señor' de la finca entonces ya no se aleja mucho de la servidumbre.

Otra novedad es la existencia de una clínica de desintoxicación en los alrededores del escenario de la novela. No deja de sorprenderme la diferencia abismal entre la Inglaterra de aquellos años y España.

Me ha llamado la atención que recicla el nombre de uno de los personajes de la anterior para el Doctor de ésta. Se repite Arbuthnot que, sin ser yo una experta en nombres ingleses, no parece muy común.

Termino con un subrayado que nos muestra una vez más el clasismo que rezuman las novelas (no sé si como reflejo de la realidad de la época o particularmente de Doña Agatha) "Nadie mira a un chófer con igual atención que a una persona". Ahí queda eso.

Y terminamos con Pau:

La primera en la frente: no logro entender muy bien qué pinta un bumerán en esta historia, francamente, me gusta muchísimo más el título original aunque parece que en castellano tenemos una cierta alergia a los títulos interrogativos.

La novela me ha gustado, conste, como todas las de Agatha Christie hasta ahora, pero ciertamente me he perdido un poco y no me daban ganas de volver atrás a ver si me enteraba, sólo quería seguir hasta el final; asimismo me ha resultado más tramposa de lo habitual y me da en la nariz que esta la voy a olvidar en breve. Nos encontramos con una mujer joven -y por supuesto rica heredera de la campiña inglesa- que se aburre profundamente hasta que se encuentra con un asesinato, que sí, que está bien que la voz cantante sea femenina, pero empieza con otro personaje que por alguna razón pierde toda importancia en manos de alguien que simplemente pasaba por allí... y cómo no ¡hay boda!


Es pelín enrevesado y me da la sensación de que la señora Christie es perfectamente consciente de ello hasta el punto de que el malo decide explicar tooooodo lo vivido punto por punto, por si el lector no se ha dado cuenta que no, que no se ha dado cuenta.


Dentro de dos semanas nos vemos con Tragedia en tres actos. Tengan cuidado ahí fuera.

lunes, 25 de mayo de 2015

Asesinato en el Orient Express

Estas dos semanas nos hemos subido al tren más famoso del mundo gracias a la que es, sin duda, la novela más conocida -y representada- de Doña Agatha; una nueva historia de Hercules Poirot, publicada en 1934. Sobre el argumento poco hay que decir porque es de tan conocido que, si destripáramos la novela de principio a fin y desficiéramos el entuerto, serían pocos los lectores que lo considerarían spoiler porque ¿quién no conoce la solución del enigma? Aún así, por si acaso, diremos sólo que durante el viaje del célebre tren Orient Express se produce un asesinato al que Poirot, que se encuentra en el tren y al que le piden ayuda para resolverlo antes de la intervención de las autoridades, deberá encontrar solución. Es la más famosa por algo, léanla.
Veamos qué opinan nuestras lectoras:

Empezamos con Anijol:

No había leído antes esta novela y sin embargo me la sé de memoria. Habré visto como un millón de veces la adaptación al cine de Sidney Lumet de 1974 donde Poirot es interpretado, para mí de maravilla y creo que por única vez, por Albert Finney. El resto del reparto es espectacular también (Bacall, Connery, Guielgud, Bergman...). Se hicieron algunas más de ese tipo en esa época, con repartos estelares aunque con Ustinov de Poirot, que me gusta menos. Igual de poco cicateras en medios eso sí. Grandes producciones al servicio del crimen. O algo así. Ya las comentaremos en su momento.

Aunque ya me la sabía, la novela no me ha decepcionado nada, está escrita casi a modo de guión y me parecee poco trabajo le dieron al guionista para llevarla al cine. Es tan entretenida o más que la película. Para mí, hasta ahora, la más redonda de las que hemos leído, creo que da menos vueltas y mantiene la tensión todo el tiempo. Ha sido un buen revulsivo ahora que notaba que me empezaba a cansar.

Me ha sorprendido de nuevo cómo se podía recorrer medio mundo en tren en los años treinta. La novela empieza a bordo de otro tren, el Taurus express, que recorría el trayecto entre Estambul y Bagdad. Así, entre uno y otro Poirot recorre ciudades, como Alepo, Mosul o Kirkuk, que he de reconocer que yo solo conozco de oirlas en las noticias pero por las que parece que los ingleses se movían como pez en el agua.

Algo que me resulta curioso es que nunca me imagino a Poirot como Finney al leer otras novelas y sin embargo en ésta me ha sido inevitable relacionar cada personaje con el actor de la película.

Seguimos con Pi:

Al fin llegamos al que quizá sea el libro más emblemático de Agatha. Yo había leído el libro hace años pero no recordaba el final. Tampoco he visto la película (oppps!) así que he tenido ocasión de disfutar el libro "virgen".

Como os dije la quincena anterior me he tomado este libro con calma, intentando retener y analizar cada dato con la esperanza de pensar como Poirot y descubrir al asesino antes de que me lo cuenten. Obviamente no lo he conseguido. Ni por asomo. Claro, que menuda trama he ido a escoger para mi experimento.

Leyendo con detalle te das cuenta de como se construye un libro de misterio. La escritora te abruma desde el principio con tal cantidad de datos y detalles sobre los personajes que consigue desorientarte. En uno de esos datos está la clave, pero es imposible retener todos.

Aunque no he podido resolver el misterio si he conseguido dar con un par de pistas o contradicciones con antelación para gran satisfacción, todo hay que decirlo.

En cuanto a la solución al misterio me quedé con la sensación de "bueno sí, esta solución ya la he visto unas pocas veces en series y novelas de misterio". Luego me dí cuenta que las que han sido unas copias han sido las otras. 

Todo el argumento encaja al final aunque un poco traido por los pelos pero así es una novela de Agatha.

Continuamos con Bichejo:

¿Es el mejor por ser el más conocido o el más conocido porque es el mejor? Sinceramente, no me importa. He disfrutado muchísimo con este libro, aunque no es la primera vez, ni la segunda, que lo leo. No puedo evitar recordar visualmente la peli, probablemente la primera adaptación que vi.

Es sensacional, bien ambientada, con un montón de personajes bastante bien dibujados, y con una de esas carambolas que sólo pasan en las novelas de Dame Agatha. 

Me ha gustado la cura de humildad a Poirot nada más empezar 

- Quizá conozca mi nombre...
- Parece que me suena...sólo que siempre creí que era el de un modisto.

Lo que no me esperaba es que nuestra Agatha fuese zurdófoba 

- ¿De manera que nuestro asesino es zurdo? (...) Algunas de estas heridas han sido causadas, con toda evidencia, por una mano normal. (¡¡¡MANO NORMAL!!!)

Y pone de manifiesto, una vez más, algo que creo que siempre tiene en mente en todas las historias: "Creo, señores, en la lealtad a los amigos, a la familia y a la estirpe."

Y terminamos con Pau:

Por una vez no tenía que adivinar quién era el asesino porque ya lo sabía desde hacía años, así que lo primero que me llamó la atención al leerlo es lo mucho que me recordaba al secuestro del niño Lindberg. Fui corriendo a ver las fechas y ¡bingo! Agatha la publicó dos años después de aquel horror y, no deja de llamarme la atención el final, que no recordaba del todo... ups; bah, pensemos que es una novela, es decir, está en el terreno de la fantasía y ahí todo vale, ea.

Ahora que he leído la novela, no puede sino decir que no me extraña ni mijita su fama, es divertida, construida casi por entero con diálogos mantiene el ritmo, los personajes, cada uno en su papel, son divertidos y diferentes y, por una vez -quizá porque ya sabía la solución del crimen- todo encaja o, lo que es lo mismo, no puedo decir, por una vez, que vea cómo la señora Christie lo va dejando todo lleno de trampas, me parece que esta vez todo encaja, es decir, que esta vez sí tenía en la cabeza la solución del asesinato y de ahí que pudiera construir en función de ella desde el principio.

En dos semanas La trayectoria del Bumerán, tengan cuidado ahí fuera.

lunes, 11 de mayo de 2015

La muerte de Lord Edgware

Aquí estamos de nuevo fieles a nuestra cita. El libro de esta quincena es La muerte de Lord Edware, publicado en 1933. Hércules Poirot y su amigo y colaborador Arthur Hastings reciben un encargo inusual de una bella actriz, Jane Wilkinson. Dicha actriz está casada con un despótico aristócrata inglés, lord Edgware, que se niega a concederle el divorcio que ella tanto desea. Pero para sorpresa de Poirot, el aristócrata afirma que hace ya tiempo envió una carta a su esposa aceptando su demanda. La alegría de la actriz al conocer la noticia es inmensa, pero lo que parecía un asunto resuelto se complica de forma inesperada: lord Edgware aparece apuñalado en su mansión, y la secretaria y el mayordomo del noble asesinado afirman que la mujer vestida de negro que solicitó ver a lord Edgware la noche de su muerte no era otra que Jane Wilkinson.

Veamos qué les ha parecido a nuestras lectoras. Empezaremos con Bichejo:

Esta vez sí que me ha ganado por la mano. Es bastante torticera y te va llevando por un camino hasta que tienes una teoría. Entonces coge y te la desmonta. Todo muy tramposo pero es justo lo que le da toda la gracia a estas novelas.

Estamos en racha de Poirot y Hastings (aquí vuelve a llamarle Poirot y no Hércules, mejor) y me ha gustado bastante. Me gusta cuando Poirot se equivoca y luego se lamente enormemente...a ver, que es lógico, ya que sus equivocaciones suelen acabar en la muerte de algún secundario.

Otra quincena que termino muy contenta. Se lee del tirón aunque es un poco lioso con los nombres de los personajes, aunque quiero pensar que en este libro es algo totalmente consciente.

Sí, pero yo no le pido que haga la felicidad de todo el mundo, yo sólo pienso en mí.

- ¿Por qué se me ha hecho venir aquí? ¿Por qué se me ha dado un susto mortal?
- Para castigarle. Para castigarle por haber sido impertinente. ¿Quién le mandó jugar con Hércules Poirot?

Seguimos con Paula:

Volvemos a encontrarnos, como quien se encuentran con un viejo amigo, con el deliciosamente insufrible Poirot, para que se hagan una idea, si alguien me hace a mí un halago similar al que él le hace a Hastings le cruzo la cara... con un machete.

Nuestro detective se las verá con una bellísima diva que se pasa el día gritando que si su marido no le concede el divorcio le va a pegar cuatro tiros y, claro, el marido aparece muerto a los pocos días ¡que decir eso cerca de Poirot es una sentencia de muerte, so insensata!

He de decir que, por primera vez, no he dudado en ningún momento de quién era la mano ejecutora a pesar de las miles de trampas que tiende Doña Agatha ¡Ja! Y lo supe desde el principio, además, pero no crean no es porque haya pistas (insisto en la que señor Christie es tramposa como ella sola), es porque ya nos vamos conociendo.

Cabe resaltar en esta ocasión que en este divertido relato de alta sociedad, vemos una clara muestra de lo peor de la sociedad europea los años 30, y no tanto en la novela en sí como en el hecho de que Doña Agatha da rienda suelta a un atroz antisemitismo y es que el mundo de los años 30 era tan espeluznante que alguien podía decir las barbaridades que dice la autora de los judíos sin causar el menor escándalo.

Veamos lo que dice Pi:

Agatha resume su treta en el propio libro. "...Eres como el lector de novelas detectivescas, que se pasa el tiempo sospechando de cada uno de los personajes que aparecen en ella sin más razón que la de despistarle". 
De nuevo he ido de lista y casi al principio pensaba que había descubierto el juego. Todo encajaba... teoría desmontada veinte páginas más tarde. Y todo el libro pensando que era este, no aquella, ahora si que está claro, a pues no, etc.
El final es apoteósico aunque hay algo que no termina de cuadrar pero no puedo explicarlo sin comprometer la lectura. Sólo diré, ¿Qué necesidad tenías de complicarte la vida tontamente?
En libros como este me queda la duda de si hubiera podido descubrir al asesino si en vez de simplemente leer el libro lo hubiera tomado como un juego, fijándome más en los detalles y tomando notas. Un experimento para hacer en el próximo.

Y por último Anijol:

A mí me ha aburrido un poco, noto que me empiezo a cansar aunque tal vez sea porque lo he leído un poco atragantada. Esta vez mezcla el mundo de la aristocracia con la farándula del cine y el teatro. Se entretiene menos en el paisaje, por decirlo de alguna manera, y más en la acción. Tal vez porque ese mundo le fuera más ajeno, al menos me da esa sensación. Hay más idas y vueltas que otras veces, me parece a mí. De hecho empecé pensando en lo que al final era (no con todos los detalles, claro) y consiguió liarme y hacerme cambiar de opinión.

Encuentro innecesaria la carta final.

"Ya me figuraba yo que habrían recomendado a miss Adams que guardase el secreto, pero confiaba en que, siendo mujer, no hubiera podido contenerse y lo hubiese revelado a su mejor amiga." Agatha volviendo por su fueros... ¿machistas? ¿estereotipados? (la negrita es mía).

"El fámulo inclinóse y se retiró majestuosamente". El traductor en un alarde de cursilería.

"No se asuste por dinero. Pídamelo que quiera, pero el casamiento debe impedirse" Molino y su ausencia de correctores. Y de vergüenza. ¡Ah! y de artículos.

"Actualmente puede usted decir lo que le parezca, pero haga el favor de atenderme" Esto es solo una sospecha pero creo que Molino ataca de nuevo. Esta vez con traductores que no saben que "actually" no significa actualmente.

La quincena que viene leemos la novela más mítica de Agatha, "Asesinato en el Orient Express"

Tengan cuidado ahí fuera.

lunes, 27 de abril de 2015

Peligro inminente

Dos semanas después volvemos a nuestra cita con Agatha. El libro de esta quincena es Peligro inminente, publicado en 1932. Se trata de otro Poirot, acompañado de Hastings esta vez, y donde la novedad es que empiezan sus pesquisas antes de que se cometa el crimen para intentar evitarlo. Lamentablemente no lo consiguen y deben ocuparse de su resolución.

Veamos qué les ha parecido a nuestras lectoras. Empezaremos con Bichejo:

He disfrutado muchísimo con este libro. Me ha enganchado desde el primer momento y todo lo que le pasase a todo el mundo me interesaba. Además el tándem Poirot-Hastings siempre me hace feliz.

Una cosa que no entiendo es que, si no recuerdo mal, Hastings siempre se refiere a Poirot como Poirot pero en este libro casi siempre lo hace como Hércules, no sé si es algo puntual o es que ya ha cogido confianza durante los ochos libros que llevan juntos.

Lo que me ha gustado mucho es que, aunque hasta casi el final no sabía por qué, sí he descubierto antes de la mitad del libro quién era el culpable, que a ver, igual ha sido de chiripa, pero me he sentido muy lista y me he puesto muy contenta.

"Y usted, querido Hastings, propende siempre a sospechar del menos indicado. Eso se debe a que lee usted demasiadas novelas policíacas; pero en la vida real, de cada diez casos, en nueve el verdadero autor del delito es también el más justamente sospechoso."

Seguimos con Paula:

Una vez más nos encontramos con el sin par Poirot, una vez más hay multitud de posibles culpables, una vez más no hay manera de saber quién demonios es el culpable porque Doña Agatha es sumamente tramposa ¡no suelta una sola pista! (Veo que Bich sí lo ha averiguado, yo sigo siendo incapaz de ver nada)

Peeeero me he reído una vez más; una dama tontuela (já) a la que intentan matar hasta en cinco ocasiones sin éxito... a la tercera aparece Poirot, presto a evitarlo porque la dama tontuela no le da importancia a lo que parecen accidentes fortuitos... que pueden serlo sí, hija mía, pero no tres que casi te cuestan la vida, que te has salvado de milagro, corazón.

Y, por si ver a Poirot fracasando en sus pesquisas, porque se ponga como se ponga y a pesar del éxito final esta vez Poirot fracasa, se propone, como en la anterior, una sesión de espiritismo, que se ve que estaba muy de moda por la época, tanto como cruzar el charco en avión (guiño-guiño, codazo-codazo)

Veamos lo que dice Pi:

Antes de opinar sobre la historia he de quejarme. Si yo quiero leer los libros de Poirot por orden es para que estos formen otras historias: las de Poirot y Hastings y las del resto de protagonistas recurrentes. Agatha me está mosqueando. Ahora de repente han pasado 20 años, Hastings ha vuelto de un matrimonio que todavía no tenemos claro que pasó con el y esto no tiene ningún sentido. Por lógica este debería ser uno de los ultimos libros de Poirot y que yo sepa, quedan unos cuantos. El libro tiene frases tan contundentes como "Yo no soy un divo del teatro que se despide veinte veces del público. Además, quiero dejar generosamente mi plaza a los jóvenes"
¿Será que Agatha siempre pensaba que ese libro seria el ultimo del protagonista? A saber.
La historia esta traida por los pelos, demasiado por los pelos. El final es apoteosico pero apenas se sostiene. 
Y de nuevo nos encontramos con este Poirot haciendo justicia por su cuenta. Quiza en aquellos tiempos donde la honra tiene tanta importancia y existe la pena de muerte. Ahora seria impensable.


Y por último Anijol:

Creo que éste es uno de los que menos me ha gustado. Los personajes me resultan aburridos, unos por poco interesantes y otros por demasiado caprichosos. La que más la dama a proteger, que se me ha atragantado especialmente.

Tenemos de nuevo campiña inglesa, con esa casa alrededor de la cual parece vivir el pueblo. Aunque sea una casa venida a menos. Resulta sorprendente cómo se describe prácticamente en la ruina a la protagonista que, sin embargo, no escatima en fiestas, diversión ni servicio. Estos ingleses a cualquier cosa le llaman ruina.

Sólo he subrayado una cosa: "Jim es judío, pero de los buenos". Creo que no merece la pena añadir nada.

En la quincena que empieza hoy estaremos leyendo La muerte de Lord Edgware. La reseña, el 11 de mayo en sus pantallas. Tengan cuidado ahí fuera.