lunes, 30 de noviembre de 2015

Cita con la muerte

Otro de los grandes clásicos de Doña Agatha es Cita con la muerte,que se publicó originalmente en Reino Unido en 1938.

Nos encontramos otra vez con Poirot en tierras lejanas, como curiosidad, fue una de las que se llevó al cine con Peter Ustinov en el papel del detective belga.

Veamos qué piensan nuestras lectoras:

Empezamos con B:

Esta vez Poirot tarda bastantillo en aparecer, casi un tercio de la novela está dedicado a que conozcamos a la familia Boynton.
Este libro sí que recordaba haberlo leído antes, y aunque no recordaba quién era el culpable sí que me acordaba de muchos de los no culpables. Creo que probablemente por eso me he dado cuenta de que, al menos en este libro, Agatha te dice lo determinante para que puedas deducir (o que al menos ella pueda justificar) quién es el asesino. Eso me ha gustado y espero que me sirva para detectar más culpables desde ahora.

Cosas que he marcado

"Un hombre que se respeta a sí mismo se independiza y hace algo con su vida. No se sienta alrededor de su madre a jugar con sus pulgares. Ninguna mujer debería respetar a un hombre que hiciera eso."

"Si algún logro ha de alcanzarse en este mundo, fíjese en lo que le digo, serán las mujeres las que lo consigan."

"¡En una tribu salvaje probablemente la habrían matado y se la habrían comido hace años!"

Seguimos con Pi:

Seguimos con Agatha en su etapa "por el mundo". De nuevo excursión, desierto y asesinato. Como novedad el crimen no se produce al principio de la novela, tarda en aparecer.
La historia tiene algo diferente en las personalidades de los protagonistas que la hace interesante, pero de nuevo cae en la repetición.
Hay una frase que resulta ser clave. La primera vez que se pronuncia no caí, pero cuando insisten  en el tema de repente recordé que en otra novela, no se en cual, se dice algo parecido o idéntico que llevó hasta el asesino. Dicho y hecho, en esta pasa exactaente lo mismo. Casi al final, pero vuelvo a apuntarme el tanto de resolverlo, en este caso sin saber el como ni el porqué, que queda bien hilado y me sorprendión gratamente.

Y terminamos con Pau;

Otra novela de Poirot en danza por el mundo, que se ve que, para no saturar, Doña Agatha nos sacó de la campiña y nos mantiene on tour; estamos a finales de los años treinta, un tiempo en el que los británicos viajaban por ahí y se sentían como en casa ¡cómo se nota que eran un imperio!

Una señora, madrastra y tirana como buena celadora, dos hijastros bocazas, una herencia, un asesinato, interrogatorios, hipótesis... aunque reconozco que está muy lograda y que es menos tramposa de lo habitual con el culpable, con este ritmo de lectura que llevamos es difícil encontrar algo nuevo... supongo que si los hubiera leído a medida que se iban escribiendo (esto es, con meses en medio) me hubiera quedado atrapada, pero no ha sido así... por repetición, a ver qué tal la siguiente.

En quince días seguimos con Navidades trágicas. Tengan cuidado ahí fuera.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Muerte en el Nilo

Entramos en una época en la que vamos a leer los grandes clásicos de Dame Agatha, al menos los más famosos.

Esta quincena hemos leído Muerte en el Nilo (publicada también como Poirot en Egipto), otra novela de 1937: una joven heredera, su amiga no tan afortunada, un asesinato y otra vez Poirot.

Veamos qué opinan nuestras lectoras

Empezamos por Pi

Libro al más puro estilo Agatha en su modalidad Cluedo. X personas en un ambiente controlado y allí empieza a morir hasta el apuntador. Más de lo mismo pero son los que me gustan y me hacen disfrutar de este tipo de lecturas.
Chorrocientos libros después o Poirot va perdiendo facultades o yo estoy aprendiendo mucho. Desde el minuto uno, modestia aparte, sabía la identidad del asesino, la motivación del asesinato y prácticamente la forma en la que se hizo. Sólo me equivoqué en añadir un complice que no existía. Como bonus acerté también otro "misterio" secundario. Y mientras Poirot dando vueltas perdido: que gustazo 

Esto es lo que ha parecido a Pau

Una de las novelas más famosas de la autora (sobre todo por su adaptación al cine con Peter Ustinov) y, como en ocasiones anteriores, la fama es merecida; ahora bien, tiene una pega, y es que los giros argumentales, en los que reside gran parte del chiste, han sido plagiados hasta la saciedad o, lo que es lo mismo, a nada que nos fijemos un poquito, es fácil ver hacia dónde nos va guiando la autora.

Un asesinato que tarda la vida en ocurrir -pero necesitamos el prólogo (muy simpático por cierto) que nos conduce a él para entender la historia-, un montón de personajes que están todos allí no por casualidad (no es un spoiler, el lector sabe al respecto más que los Poirot) y varios crímenes que por casualidad enmascaran datos sobre la verdad de la muerte ya que no tienen nada que ver y, aún así, tienen una importancia capital. La investigación, como de costumbre, llevaba por Poirot en su estilo habitual y, como Christie es consciente de que el lector a estas alturas ya conoce su peculiar -y forzado- estilo, juega con ello, con genialidades como:
"Me gusta tener auditorio, he de confesarlo. Soy un hombre lleno de vanidad. Me gusta decir "¡Vean qué listo es Hércules Poirot!"
Lo dicho, muy recomendable, muy divertida y, sobre todo recuerden, puede que lo que pasa les suene incluida hasta la última de las sorpresas, pero Muerte en el Nilo es el original, el resto, donde haya visto estos giros antes, son las imitaciones.

Y lo que opina Bich

Otra historia que al empezarla me resulta familiar, lo de siempre, no sé si ya lo había leído o que en algunos momentos es imposible ser completamente original.

Esta vez Dame Agatha tarda más de medio libro en contarnos el primer asesinato, pero nos compensa el retraso con un disparate de muertos a lo largo del libro, hasta un total de cinco, que es una media muy buena. Al leer te vas imaginando quiénes interpretarían a cada personaje, que cuando en las novelas de Agatha hay muchos personajes hay una película detrás. Y la hay: Ustinov, Mia Farrow, Maggie Smith, Angela Lansbury, Bette Davis, David Niven...casi nada.

Y lo dicho, o soy listísima o ya lo había leído porque tenía bastante clara la identidad del asesino y casi casi cómo lo había hecho hecho. 

Otro libro de Poirot, que me resulta simpático aunque ya tengo muchas ganas de otros personajes. 

Un par de cosas que he señalado

"Si alguna de mis amigas tuviera una desgracia, yo la abandonaría inmediatamente" es un horror, pero te tienes que reír.

"Si no me equivoco...y sería la primera vez que me sucediese" nuestro amigo Hércules, genio y figura.



Volvemos en dos semanas con otro de Poirot: Cita con la muerte. Mientras tanto, tengan cuidado ahí afuera

lunes, 2 de noviembre de 2015

El testigo mudo

http://vignette3.wikia.nocookie.net/escritores-del-mundo/images/5/52/El_testigo_mudo.jpg/revision/latest?cb=20140129113215&path-prefix=es Esta quincena hemos leído "El testigo mudo", escrito en 1937 y con título original "La camarera tonta". Eso para que veaomos que el tema traducciones de títulos viene de atrás. Otros clásico con Poirot, Hastings y viejecita asesinada.

Y esto opina Pi:

Según hemos dicho en la introducción, otro clásico donde los haya. Anciana asesinada y sospechoso todo aquel que pasaba por allí en ese momento.
Sigo conociendo a Agatha cada vez más pero esta vez me he pasado de lista. Cierto es que he vuelto a adivinar al menos un asesino y que cuando Poirot dice "He sido tonto" yo he pensado "Pues yo también" y los dos hemos llegado a la misma conclusión simultaneamente. He de decir que estoy muy orgullosa de mis dotes detectivescas. Obviamente ha pasado medio libro antes de constatar que pensaba lo mismo que yo, pero lo he visto tan claro que a partir de ahí todo cuadraba. 
El problema es que me he venido arriba y he desarrollado una teoría  completa sobre el caso basándome en un comentario de la difunta que se repite un par de veces.  Al final todo era mucho más simple y el chasco que me he llevado ha sido mayúsculo. Al caso le falta esa vuelta de tuerca que distingue los libros de Agatha buenos de los excepcionales.
Entretenido sin mayores aspiraciones, sin más.

Veamos qué nos cuenta Bichejo:

Este yo ya me lo había leído porque todo me ha resultado muy familiar. Eso o la tita Agatha se empieza a repetir, que también puede ser.

Tengo ganas de Miss Marple, llevamos muchos seguidos de Poirot y va apeteciendo un cambio.

Este tipo de libros, con tantos miembros de la misma familia y que se llaman casi todos igual, a veces se me enredan unos con otros. Y poco más, he marcado un par de cosas. 

"Entre los supervivientes de su época no solía usarse el optimismo sin base. Podían creer lo peor con la mayor tranquilidad"

"De todas formas, las mujeres que se ganan la vida son tontas, en general. Si tuvieran un poco de inteligencia, se procurarían una mejor clase de vida por cualquier otro medio." Que decimos mucho entre risas que nos han tangado, pero qué bien que trabajemos. Y bueno, aquí no creo que hable Agatha, que se sentó a escribir para llevar dineritos a su casa.

A ver que le ha parecido a Paula:

Un nuevo drama familiar de Hércules Poirot... La fórmula es la acostumbrada, pero, como siempre con matices, a saber: Tenemos una familia con una tía rica y unos sobrinos a cada cual más detestable; entre los sobrinos hay dos hermanos que son unos vivalavirgen y una casada ¡horror! con un -agárrense los machos, que vienen curvas- extranjero de otra raza... Cuando asesinaron a Anna Lindh supe que yo, confundida de siempre, no era de raza blanca (decían que el asesino, de identidad desconocida, era italiano a español porque no era blanco), era de suponer que un personaje griego, que presuponemos morenito, tampoco lo sea a ojos de un inglés, por muy médico que sea. La tía rica muere dejando toda su herencia a una sirvienta y hay que averiguar quién la ha matado... si es que alguien lo ha hecho, que no está del todo claro.

Ni fu ni fa sino todo lo contrario, hilarante a ratos, un disparate de cabo a rabo... entretenidísimo... Lo que no les aconsejo, y puedo decirlo ya con pleno conocimiento de causa, es leer todo Agatha del tirón, como estamos haciendo nosotras, si su afición es el misterio, a mí me divierten mucho porque lo que busco son las contradicciones de la señora Christie, una mujer sumamente exitosa muy de su época -pero que mucho muchísimo- y lo digo porque si van ustedes buscando misterios, tarde o temprano si bien puede que no sepan quién es el asesino, saben en qué momento se va a desvelar y qué pasos se dan, novela tras novela.




 Volvemos en un par de semanas con Muerte en el Nilo. Tengan cuidado ahí fuera.

lunes, 19 de octubre de 2015

Cartas sobre la mesa

Seguimos con Cartas sobre la mesa, otra novela de 1936 y también de Poirot. Nueve personas, dos mesas de bridge, cuatro defensores de la ley y cuatro ¿asesinos? Un misterio de los de puerta cerrada. 

Veamos qué nos cuenta Bichejo:

Otra vez Poirot y otra vez sin Hastings, otra vez que empiezo igual la reseña.

Cosas que me han gustado: adoro a la señora Oliver. No puedo evitar ver en ella a Dame Agatha, me hace mucha gracia que odie a su detective finés y que de una manera u otra al final sea la más lista de todos.
Lo de solamente cuatro posibles asesinos me ha tenido cambiando de sospechoso todo el rato, seguramente por eso me ha parecido de los más entretenidos que hemos leído últimamente.

Un par de cosas que he marcado

"¡Lo que realmente importa es que haya muchos cadáveres! Si acaso decae la acción, un poco de sangre la vuelve a reanimar"  Me imagino a Dame Agatha maquinando quién será el segundo muerto de la acción. Es plenamente consciente, en mi opinión, de lo repetitivo del esquema, pero lo abraza alegremente.

"Nunca se me olvida una cara...aunque sea la de un negro...y eso es mucho más de lo que cierta gente puede decir" Otra vez las cosas de la época y cosas que hoy en día son impensables.

"Yo siempre la tengo (la razón). Es una cosa tan invariable que hasta me estremece." Poirot, genio y figura.


Seguimos con Paula:

Cuatro posibles asesinos y cuatro investigadores, sólo con eso la novela en esta ocasión ya promete... aunque se hace un poco pesada a veces por esa manía que tiene la autora de repetir cuatro interrogatorios (por duplicado además, que si cómo era la habitación, que si la partida de bridge) que, sí,que  son diferentes entre sí, pero tienden a resultar repetitivos y un poco complicados de aprehender. Y, para terminar, el final es enrevesadísimo y ¡encima! se ven de lejos las trampas que nos tiende Doña Agatha por la estructura de la novela en sí, es decir, sabes que algo no cuadra (o que sí lo hará) por las páginas que quedan para terminar.

Ahora bien, la novela, como siempre, tiene sus fortalezas, y son MUY divertidas; en Cartas sobre la mesa hay mucha metaliteratura, pero que mucha, muchísima. Por un lado tenemos a una narradora omnisciente, sí, pero que muestra bastante hartazgo de Poirot, en ocasiones se refiere a él como ridículo y todo; curiosamente coincide con mi sensación, que estoy empezando a estar hasta el moño del belga de las narices. Y mejor, mucho mejor que eso, hay una autora de novelas policiacas que está un poco harta de que sus fanes le manden cartas quejándose de que su detective finlandés (ejem) tiene comportamientos poco apropiados para un finlandés (ejem). Y, como siempre, una reflexiones bastante peregrinas sobre las mujeres... ¡qué manía con que el veneno es femenino y qué manía de presentarnos como una panda de chifladas!

Después Pi:

Ni fu ni fa y para colmo he adivinado el asesino y la forma de hacerlo. Cuatro sospechosos y con el muerto aun presente dije: “O nos sale con que no es uno de los cuatro o ya se quien es por como lo hizo”. No acerté al 100% en el método pero si en líneas generales. Y con otro de los cadáveres ya lo bordé.
Una de las sospechosas es escritora de misterio. En algún momento Poirot y ella comentan que ha repetido trama en alguno de los libros sin que nadie se enterara. Me da la impresión de que es un guiño que Agatha hace a sus lectores porque este libro sea un refrito, aunque no consigo recordar de cuál o cuales.
Entretenido sin más. 

Y por último Anijol:

A mí me ha cansado. Estaba deseando que acabara desde que empezó. Estos misterios imposibles de resolver que sé que finalmente se van a resolver de la manera más inverosímil han dejado de interesarme. Estoy con Bich en que el personaje de la escritora es claramente la propia Agatha y que trata de excusarse por las particularidades de su estrella.

He subrayado poco:

"Nadie sabía si el señor Shaitana era sudamericano, portugués, griego o de cualquier otra de las nacionalidades despreciadas por los británicos". Al menos parece que era consciente de sus prejuicios.

"Solo me pesa una cosa... haber hecho que mi detective sea finlandés. Porque, en realidad, no conozco nada de Finlandia y estoy recibiendo constantemente cartas desde allí, señalándome algunas cosas que mi héroe no pudo decir o hacer por ser imposible." Agatha, creadora de tendencias y de la novela negra nórdica. Bueno, y también disculpándose por boca ajena por las posibles inexactitudes referentes a los belgas.

(Y con esta me despido. Lo siento pero necesito un descanso de Agatha.)

 Volvemos el primer lunes de noviembre con El testigo mudo. Tengan cuidado ahí fuera.

lunes, 5 de octubre de 2015

Asesinato en Mesopotamia


Empezamos octubre con Asesinato en Mesopotamia. Publicado por primera vez en 1936 y ambientada en una excavación arqueológica, mundo que conocía bien desde hacía unos años pues solía acompañar a su segundo marido, el arqueólogo Max Mallowan.

Se trata de otro Poirot enfrentado a un aparente crimen perfecto en el que todos son sospechosos pero a la vez parecen tener coartadas perfectas.

Veamos qué opinan nuestras lectoras. Empezamos por Bichejo:

Otra vez Poirot, sin Hastings, que a mí me gusta que esté, no sé muy bien por qué, porque siempre parece el pobre el tonto útil.

Me ha gustado que lo haya ambientado en una expedición arqueológica, más todavía después de haber leído su autobiografía. En algún momento me he tenido que volver a la guía de personajes porque me he liado con los nombres y la resolución me ha parecido de las más pilladas por los pelos. 

Con todo, me ha entretenido mucho y ni de casualidad me imaginaba quién era el culpable. Aunque es verdad que cada vez me hago teorías más elaboradas. Desde hace unos meses leo más en el transporte público y en tres viajes (ida-vuelta-ida) lo he rematado. Eso también me gusta, aunque tenga poco que ver con el libro.

Un par de cosas que he marcado

"Se notaba cierta tensión en la atmósfera. Lo explicaré mejor diciendo que se pasaban la mantequilla de unos a otros con demasiada cortesía"

"No era joven. Calculé que tendría entre treinta y cuarenta años." Qué diferente a estos tiempos en los que te llaman joven hasta que das el perfil de viejo...(he mirado en lo que escriben mis compañeras y creo que no soy la única escandalizada con esto...)

Seguimos con Paula:

Nos vamos a uno de esos sitios exóticos en los que los ingleses se mueven como Pedro por su casa ¡ay! ¡la de ventajas que tiene el imperio! ¡¡Y hay hasta espías!! ¡¡espías alemanes!!

Una enfermera nos cuenta sus impresiones y así nos libramos de muchos de los pensamientos comomolo de Poirot, que seguro que los dice en voz alta, pero mira, la enfermera es lo suficientemente discreta para no repetirlos, o al menos él es lo suficientemente educado para no tratarla como trata a Hastings... tengo la teoría de que Doña Agatha se dio cuenta en algún momento de que estaba quemando al personaje, porque para un rato (como diez novelas) su forma de comportarse es simpática, pero llega a hacerse insufrible.

Me ha llamado la atención en especial esta vez los líos que se trae con las mujeres (Doña Agatha, que es una mujer de su tiempo, culpa de los líos a las mujeres, pero los hombres no salen aquí mucho mejor parados, no crean), a la muerta (que mira que tardan en matarla esta vez, hay que ver) que todos quieren-odian-admiran-detestan tan bella como adorable-insufrible... me pasé hasta la solución pensando que entre todos la mataron y ella sola se murió ¿acerté? Aaaaah, no sé, leanla que aquí tenemos una narradora en primera persona -la enfermera que va a cuidar a la señora ¿a la que le están haciendo luz de gas?- y le da un punto muy curioso a sus recuerdos.

Después Pi:

Volvemos al rollito Cluedo que tanto me gusta. Espacio cerrado y ¿Quién será el asesino? Sólo puede ser uno de ellos.
La historia se desarrolla rápida sin llegar a aburrir aunque yo también me he liado a veces con los personajes y he tenido que mirar la guía.
El desenlace sorprendente y bien ideado aunque sí que un poco traído por los pelos. Poirot ve con toda normalidad algo que sólo puede salir bien de chiripa.
Respecto a la historia detrás y su desenlace... Vamos anda, eso no se lo cree ni ella!!!


Y por último Anijol:

Debo confesar que estoy empezando a cansarme. Aparte del escenario exótico no me ha aportado nada nuevo. Últimamente además me sucede que en el párrafo anterior a que Poirot (o el que sea) empiece la resolución me viene a la cabeza el asesino. Supongo que por eliminación porque con tanta trampa el motivo y la realización del crimen se me escapan.

Nos hemos vuelto a encontrar con "alienistas". Ya tengo curiosidad por saber si cuando se tradujo realmente se usaba la palabra. También con falleba, que es una palabra preciosa y que casi nadie usa ya. Como las propias fallebas por otro lado.

Las marcas de la casa siguen ahí, cómo no:

"Pensé que siempre ocurre lo mismo. Los celos surgen dondequiera que varias mujeres deban convivir".

"¿Hechos? ¿hechos? No son más que mentiras contadas por un cocinero indio y dos criados árabes. Maitland, suted conoce a esa gente [...] Para ellos no representa nada la verdad."

"Los extranjeros, según dicen, tienen líos de faldas  cosas por el estilo". Como todos sabemos la clase política inglesa es un dechado de virtudes conyugales...

"No era joven. Calculé que tendría entre treinta y cuarenta años" ¿Cómo?

 Volvemos en dos semanas con Cartas sobre la mesa. Tengan cuidado ahí fuera.

lunes, 21 de septiembre de 2015

El misterio de la guía de ferrocarriles

Volvemos a la carga con otro libro de Poirot, esta vez acompañado de Hastings y trotando por el país de un lado a otro a la caza de un asesino que, por una vez, le tiene un poco desconcertado. Aunque sólo un poco, claro, que para es Poirot.

Empezamos con lo que nos cuenta Pau

Sé que no es la primera vez que hablo de la pésima traducción del título (por favor, que nadie me explique por qué se llama como se llama en castellano, que ese no es el problema), pero es que en este caso es especialmente sangrante ¿o alguien me va a negar que es mucho mejor este título que Los crímenes del abecedario que es como lo conocía yo de toda la vida? (que si buscan en google, encontrarán que, aprovechando la trastada del traduttore traditore, hay una novela policiaca homónima)

Nos volvemos a encontrar con Poirot -y ya van unas cuantas seguidas, se nota el éxito de la fórmula- y ¡por fin! vuelve Hastings, que ya estaba yo echándole de menos; cierto es que en todas las novelas hasta la fecha ha puesto un sustituto pero qué quieren que les diga, no hay color, teniendo al original ¿quién querría una vulgar falsificación? La gracia, en esta ocasión, es que Poirot ha de conseguir adelantarse a los crímenes que sabe que van a producirse siguiendo un orden alfabético y, por si fuera poco, ha sido retado para ello. Así que ya saben, células grises que se ve que sólo tiene Poirot (al menos de las resuelve crímenes), y Hastings aguantando el chaparrón como puede. Muy, muy divertido.

Seguimos con Bichejo


"Esto es el trabajo de un alienista" es una de las grandes frases que podemos leer en este libro que, como de costumbre, tiene un horror de traducción, que si fuese un poco menos vaga me estaría planteando seguir leyendo en inglés.

Me ha dejado bastante igual, es todo demasiado increíble, se le va un poco de las manos lo de retorcer las cosas. Con todo, es entretenido ver a Poirot más perdido que nunca. Y no tengo mucho más que aportar al tema.

Este libro ya lo había leído antes y todo el tiempo pensaba "aquí hay trampa, aquí hay trampa" pero no me acordaba de qué trampa era.


¿Qué le ha parecido a Pi?

Un rollo patatero. De los de parece que se quien es el asesino, pero si no he acertado la verdad es que me da lo mismo. Todo el libro es tan monótono y con tan poco que descubrir que cuando Agatha empieza a sacarse ases de la manga estás tan aburrida que ya da igual.

De acuerdo con mis compañeras. La traducción es peor que mala, es una aberración. Y no sólo por el título.

Como curiosidad contaros que este verano he leído la autobiografía de Agatha. Parece ser que se arrepintió siempre de haber creado a Poirot tan mayor. No sabía que iba a tener tanto éxito y que seguiría tantos años apareciendo en los libros. 

Eso responde el misterio del porqué los libros, leídos cronológicamente, no siguen una línea del tiempo clara.

Acabamos con Anijol:

Pues ni me ha parecido un rollo ni me ha fascinado. Por supuesto era imposible que todo fuera tan fácil pero no he conseguido adivinar de por dónde andaría la cosa. Y ha conseguido mantener mi interés hasta el final.

Destila de nuevo aversión a los extranjeros.

La traducción, sin duda, espantosa. Sin embargo he de decir que busqué lo del alienista y ¡es correcto! Quiero ser bienpensada y suponer que en la época en que se tradujo esa fuera una palabra habitual para describir a un psiquiatra.

Lo que más me ha horrorizado de la traducción es dejar en pasiva cosas como éstas, que nadie en español coloquial (ni culto) diría así jamás:

"Se trata de un ejemplar nuevo, pues no ha sido abierto mucho" ¿No sería mucho más natural 'no se ha abierto mucho'?

"Los almuerzos empezaban a ser servidos" Terrible.

Volvemos en dos semanas con "Asesinato en Mesopotamia". Tengan cuidado ahí fuera.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Muerte entre las nubes

Volvemos de las vacaciones con "Muerte en las nubes".  Publicado en 1935 y el primero de Agatha en cruzar el charco. De hecho en el Reino Unido se publicó unos meses más tarde.

Otro crimen con Poirot. Además, en la línea del Orient Express, se trata de un crimen aparantemente perfecto en un espacio cerrado en el que también Poirot está presente. Y también como en el Orient Express el que no aparece es Hastings.

Lo que le pareció a Pau:

Ha sido divertido el reencuentro con Doña Agatha y su celebérrimo asesinable detective Poirot. En esta ocasión nos encontramos un asesinato en un ambiente cerrado, un avión, en una época donde ir en un avión de pasajeros es como será dentro de unas décadas ir a hacer turismo a la luna, caro, y para unos pocos ricachones.
Como nos tiene acostumbrados Poirot no da una sola pista, nada más allá de las células grises. Tenemos también dama en apuros, enamorada de uno pero que, bajo el amparo de Poirot se va situando a medida que coge protagonismo en la serie. Juego de equívocos, opiniones cuando menos curiosas sobre distintas nacionalidades, el asesino será quien menos o más lo parece... un poco más de lo mismo ¡suerte que siempre es divertido!

Veamos qué dice Bichejo:

Este es uno de los libros que ya había leído y del que, además, recordaba algunos detalles concretos, como la abeja y la cerbatana, cosas de la memoria, que recuerda lo que a ella le parece.

Porque lo que no recordaba para nada es quién era el asesino y aunque debería haberme parecido muy torticero, que lo es, la verdad es que me ha encantado el quién, el cómo y sobre todo lo retorcido y rocambolesco del por qué.

Estos misterios de "puerta cerrada" me gustan especialmente porque creo que así el autor se lo curra un poquito más.

Un par de cositas que he marcado

"Los personajes más célebres de este mundo rara vez lo parecen. ¡Si incluso a mí, moi qui vous parle, me han tomado por un peluquero!"

"- ¿Cuándo dejó de sospechar de mí? - Nunca. Usted es el asesino." La mejor revelación del culpable EVER. 

Seguimos con Pi:

Me encanta esta Agatha calificando de "zorra" a diestro y siniestro. Se va notando el paso del tiempo y lo victoriano va dejando paso a la época actual. Aviones, facsímil,...casi podría haberse ambientado en la época actúal.

Y de nuevo ha vuelto a engañarme, y esta vez lo ha hecho a posta. Porque una va aprendiendo y ya se fija en quien pasaba por allí o dijo esto o aquello. Y obviamente iba a ser X porque nadie lo había tenido en cuenta y era muy obvio. Y resulta que es es X y yo me hincho de orgullo y satisfacción , y me enfado porque estaba cantado, y al final nada es lo que parece y cierro el libro con el raro entre las piernas porque me la ha vuelto a jugar.

 Y terminamos con Annie:

Leí éste al principio del descanso para dejarme el verano libre de deberes. Y me gustó a pesar de estar un poco saturada de misterio y detectives.

De nuevo un supuesto crimen perfecto pero resoluble por las células grises del insufrible Poirot. También de nuevo la aristocracia y el lujo. Gente que viajaba en avión de París a Londres, en 1935 nada más y nada menos. Como siempre, giros y más giros y un montón trampas y sorpresas. Nada que nos sorprenda. O, bueno, un poco sí. A mí me ha entretenido.

Volvemos en dos semanas con  El misterio de la guía de ferrocarriles. Tengan cuidado ahí fuera.